Santo Domingo. La próxima semana, los líderes de los principales partidos políticos se reunirán para debatir las implicaciones de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional (TC), que autoriza la presentación de candidaturas independientes fuera de las estructuras partidarias tradicionales.
Aunque los detalles del encuentro aún no se han revelado, el propósito central es fijar una posición unificada frente a lo que consideran una amenaza al sistema político vigente. Desde el inicio de la semana, varias organizaciones han expresado su rechazo a la sentencia, que declara inconstitucionales los artículos que regulaban las candidaturas independientes.
El delegado político del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Sigmund Freund, confirmó los acercamientos con partidos de oposición para abordar el tema. Freund calificó la decisión del TC como preocupante, afirmando que representa una “amenaza directa contra el sistema de partidos” y exhortó al Congreso Nacional a revisar la Ley de Régimen Electoral.
Por su parte, Radhamés Camacho, exlegislador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), advirtió sobre las complicaciones que esta sentencia podría generar en los procesos electorales: “¿Cómo se van a contar los votos o repartir los fondos cuando haya 200 candidaturas?”, cuestionó.
En su sentencia TC-0788-24, el Tribunal Constitucional anuló los artículos 152 y 157 de la Ley 20-23 de Régimen Electoral, los cuales condicionaban las candidaturas independientes a la creación de agrupaciones políticas con estructuras similares a los partidos tradicionales. Según el TC, este mecanismo limitaba la accesibilidad de los ciudadanos para optar por esta vía, desnaturalizando su propósito.
La sentencia ya ha generado fuertes reacciones, Johnny Pujols, secretario general del PLD, expresó su preocupación por la falta de regulación para las candidaturas independientes.
Rubén Maldonado, dirigente de Fuerza del Pueblo (FP), aseguró que la decisión desplaza la participación y relevancia de los partidos en el sistema democrático.
Con miras a los comicios del 2028, el panorama político queda en vilo, mientras los partidos buscan una estrategia para enfrentar los cambios que esta decisión histórica podría traer al sistema electoral dominicano.
